Lanzamos nueva web

 27/May/2015 -   General

Dos años después de que comenzáramos la actividad comercial en Stackscale, la información que transmitíamos a través de la web era un tanto confusa, formada por una web obsoleta en inglés bajo el dominio .com que hacía clara referencia al estado beta de nuestro servicio, todavía no apto para producción, y una landing web bajo el .es en español que únicamente invitaba a introducir tu email para estar informado del progreso de nuestro proyecto.

Sin embargo, la compañía ha estado creciendo durante todo este tiempo a pesar de la muy reducida actividad a nivel de marketing. En las muchas reuniones con potenciales clientes que hemos mantenido mi compañero David Carrero y yo, se nos ha preguntado explícitamente por este asunto, y nuestra respuesta resultaba en ocasiones inverosímil: Si bien queríamos incorporar nuevos clientes, debíamos hacerlo a un ritmo controlado, y no tener web nos ayudaba a hacerlo. Las respuestas que hemos obtenido por lo general incluían carcajadas y comentarios del tipo “es la primera vez que me encuentro con una compañía que no quiere vender”.

Y en nuestra opinión tenían toda la razón, si no fuera por el hecho de que no estábamos completamente satisfechos con el servicio que estábamos prestando en aquellos momentos. Era muy bueno en la mayor parte de los casos, pero no en todos. Y cuando nos enfrentábamos a un proyecto que por sus particularidades difícilmente podíamos cubrir sus necesidades, nos veníamos abajo, aunque nunca tiramos la toalla, y poníamos todo nuestro esfuerzo en aplicar las excepciones técnicas que fueran necesarias para conseguir alojar el proyecto en las mejores condiciones posibles.

En los últimos 2 años también nuestro departamento técnico y de I+D ha crecido y de hecho ha trabajado duro en el perfeccionamiento de nuestro producto, y en particular en la puesta en marcha de un sistema de almacenamiento a la altura del nivel de calidad de nuestras soluciones. El almacenamiento se convirtió en nuestro talón de Aquiles en el momento en el que los primeros sistemas de almacenamiento comenzaron a tener una carga de trabajo significativa. A pesar de los muchos años de experiencia que acumulamos en el sector, los sistemas SAN y NAS nunca tuvieron mucha relevancia en nuestra etapa anterior, y esto nos pasó factura. Por una parte subestimamos la carga que nuestros clientes podrían generar sobre el almacenamiento, y por otra sobreestimamos las capacidades técnicas y funcionales de los equipos que habíamos escogido. Extendería en exceso este post si entrase en detalles técnicos, así que los dejo para una eventual segunda parte técnica.

Durante meses hicimos toda clase de malabarismos para mantenernos a flote a medida que crecíamos, a la vez que tratábamos por todos los medios de trazar una hoja de ruta válida con el fabricante de nuestros sistemas de almacenamiento. Pronto comenzamos a evaluar alternativas de todos los fabricantes, tanto tradicionales como lo más modernos basados completamente en tecnología Flash. La conclusión era muy parecida en todos los casos: Nuestros problemas tenían aparentemente una solución a escoger entre los distintos storage vendors, sólo había que comprarla, era una cuestión de dinero. Sin embargo, daba igual que el sistema costase 200 mil, 500 mil o un millón de euros, el problema era que la inversión necesaria dividida entre la capacidad y prestaciones de estos sistemas resultaba en un coste unitario realmente elevado que se alejaba mucho de lo estipulado en nuestro modelo de negocio, e impedía que pudiéramos competir con los líderes mundiales del sector, que se encuentran en plena guerra de precios en sus servicios de almacenamiento.

Fue entonces cuando pasaron al plan A las pruebas que ya veníamos haciendo desde el inicio con sistemas como GlusterFS, Ceph, DRBD, ZFS, COMSTAR, Linux SCST, etc., tras decidir que nuestra hoja de ruta incorporaría la integración y el desarrollo de nuestros propios sistemas de almacenamiento. Bautizado como zScale, el sistema final vino a tener una arquitectura tan tradicional como sólida dual-domain SAS con doble controladora activo/activo. Estos sistemas estarían gobernados por el sistema de archivos y gestor de volúmenes ZFS, y tendrían a su disposición gran cantidad de RAM y capacidad de procesamiento, amplísima NVRAM y discos SSD de última generación con prestaciones impresionantes. Todo ello a un precio razonable, algo impensable en sistemas propietarios.

Hoy por fin, después de mucho trabajo y muchas pruebas, tenemos una plataforma estable zScale que ya aloja más de 100TB de información en producción, volumen que esperamos sobrepase en breve los 200TB debido a las migraciones en curso desde nuestros antiguos sistemas de almacenamiento. Hoy ya podemos decir orgullosos que nuestro servicio de Cloud Privado cuenta con un rendimiento predecible libre de vecinos ruidosos, tanto en red y computación, como en almacenamiento centralizado.

Y hemos lanzado nuestra nueva web para contártelo.